La última milla no es el final. Es donde realmente se define tu operación
La entrega dejó de ser un proceso. Hoy es una decisión estratégica Durante años, la logística fue entendida como una operación interna enfocada en eficiencia: optimizar bodegas, reducir costos de transporte y mejorar tiempos de preparación. Ese enfoque ya no es suficiente. Hoy, el estándar cambió. El cliente ya no mide tu operación por lo que ocurre dentro de tu empresa, sino por lo que ocurre al final del proceso: la entrega . Ahí se concentra toda la expectativa. Ahí se valida la promesa. Ahí se construye —o se pierde— la experiencia. El problema: una etapa crítica que aún se subestima A pesar de su impacto, muchas operaciones siguen tratando la última milla como un tramo final independiente, sin integración real con el resto de la cadena logística. Este enfoque genera una serie de fricciones que terminan afectando directamente al negocio: Falta de visibilidad: El cliente no cuenta con información clara sobre el estado de su pedido, lo que genera incertidumbre y descon...